23, abril… libros, rosas…

Hoy era 23, de abril, un día, como otro, sin más gloria que la de ser viernes, principio del finde, hoy, muchos aprovechan para relajar tensiones, salir un rato, a tomar el fresco, a compartir con sus gentes, en su merecido descanso; romper, de alguna manera, la monotonía del resto de la semana.

Pero, que siempre habrá un pero, hoy se celebra el “día del libro y de la rosa”, ¡magia!, ella y ellos, también tienen su huequito, los que se ocupan de estas cosas, pensaron que esos libros se merecen un homenaje, son, a buen parecer, todo lo que uno desee; llevan, en su interior, toda la información que andamos buscando, de una historia de brujas a las más agudas ciencias, pero lo llevan.

Ayer, mi amigo el de la esquina, haciendo apología del evento, dejó, con su arte callejero, fino mensaje sobre el acontecimiento, invitando a leerlo y leer todos aquellos libros que pasen por nuestras manos; dejándonos, ¡cómo no!, sus felicitaciones por el día. Me sumo a su propuesta, «¡feliz día del libro!», También, por qué no, felicidades a los Jorge.

Hace mucho, mucho tiempo, en un viejo blog dejé un no menos viejo post, en el que, a mi manera, rendía homenaje y pleitesía a esos miles de libros que, por una u otra, han pasado por mis manos y mis ojos; y otros tantos de los que he aprendido a ser lo que soy y quien soy, una profesión, un estilo de trabajo, un aprendizaje de refuerzo y mejora de esas actitudes. Hoy, 23, quiero dejarla aquí, para compartirla con todo aquel que lo desee y quiera leer.

¡Cuantas veces entre tus hojas!

Cuántas veces, -callado compañero-, me perdí entre tus páginas; en ellas fui pirata, romano, camionero, piloto de aeronaves, timonel en submarinos…, millones de cosas.
Viví aventuras imposibles, rescaté princesas, tiré murallas, maté dragones…, viajé a la Luna, conté mares, bajé ríos turbulentos, escalé picos en los confines de la Tierra…
Y también -a buen seguro-  crecí y aprendí un oficio, me hice lo que soy, mi dedicación está impresa en tus hojas; miles de palabras me enseñaron cómo poder hacerlo, sirviendo bien a quien pueda interesar.
Hoy, allí, en honorífico puesto, sigues guardando tesoros, dispones -orgulloso-, en abierta oferta, tu lomo; esperas la oportunidad de ver la luz de nuevo, de volver a ser útil, de dar -de ti- lo mejor que llevas, experiencia, gratitud.

Y a ti, ¿que te sugieren esos libros?, gracias por pasar.

2 pensamientos en “23, abril… libros, rosas…

  1. ¿Qué sería de nosotros (nosotras y nosotres, pa que no se ofendan los, las y les gilipolles, gilipollas y gilipollos) sin los libros? Quizás esos, esas y eses han leído poco y mal.

    En fin. Otro día hablaremos del gobierno.

    MUCHAS FELICIDADES

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    • Son ganas/ganos/ganes de dar por culo/cula/cule. Y por si fuera poco/poca/poque, lo llaman inclusivo/inclusiva/inclusive…
      Nada todo/toda/tode para la esquina/esquino/esquine.
      Queda pendiente lo del gobierno/gobierna/gobierne.

      Me gusta

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