¡Ha llegado la hora…!

Septiembre, mes de uvas, tiempo de nuevos comienzos, retomar la batalla que dejamos, inacabada, allá por el solsticio de verano. Caían calores como artificios de verbena y, en un vano intento, sofocábamos, cada cual a su modo, cada quien como podía.

Pero, todo pasa, todo llega, y nosotros también volvemos, nuevas ganas, nuevos retos, y grandes esperanzas, que todo sea si no mejor, como el finiquitado. Ellos, todos, así lo piden, tenemos que echar ganas, energías y buen garbo y talante.

Hoy, con un ratito, quiero contarlo, traerlo, porque todo es nuevo, planteados están los retos; nuevo curso, alumnos y alumnas que, aunque semiveteranos, están conmigo por primera vez; otras edades, pero espabiladillos, el tiempo así lo marca, los de hoy no son como los de ayer, o el antes de ayer, que podría cogernos a muchos. Traen otros aires, otros desparpajos, cultivan y fomentan el deseo de saber, de experimentarlo, de tocarlo… vivirlo al fin y en todos sus momentos.

Aquí les dejo una, de las que se repetirán miles de veces… un aula normal en el momento de un cambio de materia, o de salida, a lo que quiera que…

¡Ánimo! a todo el que se dedica a ello, en cuerpo y alma…

20180919_100015

Anuncios

El trueque llega a su fin… y III

Ya de vuelta, por la Gran Canaria, sólo queda dar los últimos coletazos a estas vacaciones; eso sí, disfrutando, de callejero, otros rincones, más cercanos, más “de corazón” que aquellos lejanos.

Domingo, día de salida, ¡todos al coche!, rumbo desconocido pasando por lares familiares, sobre todo a la visita, esa que viene cada año a vernos y de la que disfrutamos, sin lugar a dudas, a tope. Vaya, de muestra, este pequeño recorte, pintado en todos nuestros lugares, emblemáticos o no.

Luego, cervecita, comida, café… y a la tarde, sin ninguna prisa, el retorno… el tiempo de la holganza se acaba… ¡uf!, qué penitaaaaaa…

20180818_134431

El trueque continúa (II)

Pasados los días, y de regreso del primer tramo, tocó, con muchas ganas, preparar el viajito de cada verano: vuelos, hoteles, alquiler de vehículo, y detalles complementarios; nada que no hayamos vivido antes, cada temporada  lo mismo, este vuelo es más barato, aquel hotel está más lejos, ¡niño!, ¿has reservado ya el coche?… En fin, el preestrés que acompaña a la salida.

Ya por fin, a 3 de mes, llegó el momentazo, como buenos precavidos, en el aeropuerto dos horas antes, ¡por lo menos!, si es que no escarmentamos; todo salió bien, facturación luego de una inmensa cola, el cortadito de rigor y, a la hora prevista, estábamos embarcando rumbo a nuestro destino, Oviedo, pasando por los madriles. Todo habría salido a pedir de boca, si en la capital de las españas no nos hubiesen tenido dos horas de espera, encima, montados en el aparato. Más tarde de lo previsto, llegamos a nuestro destino.

Se me hace difícil encontrar un momento gráfico que aglutine todo lo recorrido en esa semana, paisajes que no tenemos por estas tierras, otros monumentos, otras playas, algún museo que otro, catedrales y río, el Seya, a su paso por Arriondas. No faltó su plato de fabada, hasta las orejas.

Hubo de todo, pero, de media, todo fue genial, hasta lluvia el penúltimo día y un frío de esos que calan el día del retorno. El disfrute siempre se acaba, a esperar otro añito, con ganas, no sabemos adonde, queda mucho que ver y muy poco tiempo para hacerlo…

20180805_111541